lunes, 6 de diciembre de 2010

CARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS

a) Alzada (Altura tomada desde la cruz al piso) : Se trabaja con equinos que miden entre 1 metro y 1 metro 70 cm. de alzada. De acuerdo a las necesidades específicas para cada paciente, con o sin ayuda para montar, se elegirá la alzada adecuada para la estimulación neuromuscular del mismo. Para pacientes que viven y se trasladan en silla de ruedas, el poder contemplar el panorama desde el caballo, implica ver desde 1,50 mts a 2 mts sumando la propia altura desde la cabeza a la cintura, a la alzada del equino. Y lo que se puede observar es francamente diferente y muy estimulante, porque además lo traslada por lugares imposibles de acceder, como por ejemplo a la copa de un árbol.



b) Morfología torácica: Las distintas formas del perímetro torácico ya sean angulares (piramidal) o redondos ( toneliformes), permiten al jinete estimular y realizar los movimientos de aducción y abeducción de los miembros inferiores.

c) Características del desplazamiento: El equino que mejor se adapta por la estimulación Psico-fisio-terapéutica, en la mayoría de los pacientes es el que se desplaza como bípedo-diagonal, ya que logra movilizar el centro de gravedad del paciente en forma diagonal.
El desplazamiento bípedo-diagonal del caballo al paso, provee a quién lo monta a través del movimiento , cadencial, variable, rítmico y repetitivo los siguientes estímulos, convirtiéndose así, el caballo, en un cuerpo cilíndrico, de reacciones en tres dimensiones:

Cada paso completo del caballo representa patrones semejantes a los del caminar humano, impone movimientos de la cintura pélvica del jinete del orden de 5 cm. en los planos vertical, horizontal y una rotación de 8 grados para izquierda y derecha.
El caballo en su andar, exige del jinete ajustes tónicos para adaptar su equilibrio a cada movimiento, dado que lo saca de su centro de equilibrio. Cada paso del caballo produce 1 a 1,25 movimientos por segundo, en 30 minutos de trabajo el jinete ejecuta 1.800 a 2.250 ajustes tónicos. Los movimientos de la cintura pélvica producen vibraciones a las regiones osteoartiulares, que son transmitidas al cerebro, vía médula, con una frecuencia de 180 oscilaciones por minuto.
Aporte de calor y masaje, a través de los músculos del caballo en movimiento y en reposo, al montarlo sin silla. La variabilidad de la marcha del caballo, posibilita terapéuticamente, graduar el grado de sensaciones y estímulos propioceptivos, táctiles, térmicos, cinestésicos, laberínticos que recibe el paciente.

d) El equino es un ser perceptivo por naturaleza, esto le ha permitido sobrevivir a sus Predadores. Se ha observado que esta percepción no solo es para huir del peligro, si no para adaptarse a distintas circunstancias entre ellas la pasividad que adoptan cuando están en contacto con personas que padecen alteraciones psico-motrices.
En definitiva nos enseñan a tratar con las personas que padecen determinada enfermedad y no a la enfermedad que padecen las personas.

Los caballos logran crear un vínculo con las personas con discapacidad pues responden magníficamente a los estímulos del afecto, el contacto, los premios (zanahorias, azúcar, manzanas, un palmada, un abrazo), no discriminan ,no juzgan, no necesitan hablar para relacionarse, saben esperar, reconocen el cariño.


Permitirles a esos caballos-maestros, que interactúan con los pacientes, se logran :lo despertares, abrir las puertas, y encontrar el ser natural.



Hemos observado que niños con dificultades para expresar su afecto, nunca abrazaron, si lo hicieron con el caballo Con estas posibilidades, brindan la oportunidad de modificar o crear nuevas memorias, erigiéndose de este modo como un nuevo y biológico espacio de BIO-FEEDBACK.
En el campo de los movimientos de este cuerpo cilíndrico de reacciones verticales, horizontales, longitudinales y de rotación, el cuerpo del jinete debe conservar la postura a través de movimientos combinados, sin hacer esfuerzos para fijarse.
Una combinación de adherencia, constituida por las pantorrillas, los muslos, las nalgas, el funcionamiento de articulaciones y el trabajo muscular.
Por el funcionamiento de sus articulaciones y el trabajo de los músculos que el jinete absorbe de las reacciones provenientes de la locomoción del caballo.
Las articulaciones: caderas, tobillos, rodillas, columna. Al tiempo que trabaja el aparato locomotor, va desarrollándose de acuerdo a los ejercicios precisos, el equilibrio, coordinación, destreza, asentimiento de fuerza física y nace así la autoconfianza, aumenta la voluntad, el espíritu de decisión, iniciativa y resolución, tenacidad, perseverancia, calma, paciencia, dominio de sí mismo.

El contacto con el caballo y su medio ambiente, aporta por lo tanto facetas terapéuticas en una vasta gama que hace a las funciones que rigen la vida del ser humano, teniendo en cuenta también su aspecto socio-laboral, dado que mediante un entrenamiento paciente y adecuado a las necesidades educativas especiales de cada uno, en las tarea rurales y de cuidado de los caballos, creemos se los puede insertar laboralmente en los ámbitos ecuestres que nuestro país cuenta en abundancia.


La terapia con un caballo adecuado y entrenado, requiere del trabajo en equipo, profesionales de la salud humana y veterinaria, educación, área hípica, para integradamente establecer el programa a realizar.

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